Saturday, September 21, 2013

Comentario en Lectura de "Los dos payasos", por César Aira.

notfancy:
Sería interesante plantear la interpretación del chiste de César Aira como un nuevo capítulo en la obra de Freud
Definitivamente me parece que la risa y el chiste son de los tópicos centrales en Aira.
Lo que me llama la atención es que la palabra "obrero" te parezca tan marcada. En Argentina es casi sinónimo de "albañil" (propiamente "obrero de la construcción") por sinécdoque.
Hay algo con lo que coincido y es la sospecha de que Aira miente todo el tiempo. Una lectura diacrónica da la pauta de que hay más programa, más sistema detrás de su escritura de lo que él mismo admite en ella. Es evidente que en su obra está operativa una máquina de narrar en permanente funcionamiento. Temas, tópicos, recurrencias, problematizaciones sobre las que vuelve una y otra vez no pueden sino desmentir la noción de la contingencia inherente a la escritura que él tanto insiste en remarcar.
Lo que sí no creo es que este mecanismo se alimente de o produzca ideología. Dicho de otra manera, no creo que funcione macrocósmicamente para procesar la realidad en escritura, sino que creo que es microcósmica, particular, local a Aira, solipsista, desinteresado de la realidad al punto de estar en guerra con ella. Yo creo que para Aira la realidad es sólo un repositorio de recursos narrativos, no algo con lo que la escritura debe entrar en diálogo. Aira es lo opuesto al escritor comprometido; la realidad apenas merece ser ridiculizada.

ogarcho:

La palabra "obrero" me parece muy marcada por una razón sencilla, quizá tediosa de explicar. Probablemente por eso me tardé en responderte. Aquí ya no estoy tocando el tema de Aira, pero anda tú a saber. Me parece que las ciudades poco a poco se han ido transformando en prisiones. Lo que en un principio inició como la creación de una comunidad con muchas más facilidades y comodidades, se ha ido mutando a una gran prisión. Cuando Aira utiliza la palabra "obrero", a mí me llama la atención precisamente porque son ellos quienes construyen las ciudades, y dice Aira que son los obreros quienes arman la jaula. Es decir, que para mí hay una conexión entre el albañil que construye las casas, las calles, los edificios y los parques y el obrero que construye la jaula de los leones. Quizá suene un poco extraño; pero por economía de palabras voy a desplegar mi noción así: la jaula no sirve para proteger a los espectadores de las fieras, sino para proteger a las fieras de los espectadores. No puedo sino coincidir con la idea de que Aira miente, que es precisamente a través de la mentira que puede existir, porque de otra manera sería demasiado directo como para ser tolerado. Él mismo se ha inventado una estrategia para proteger su pellejo, me parece. Aunque claro, supongo que hasta ahora te das cuenta que muchas de las cosas que escribo son sospechas paranoicas propias, hipótesis sin evidencias, teorías que salen de algún impulso. Yo conocí a Aira en una cena, en casa de un tío mío. Lo primero que me dijo después de saludarme fue que acababa de ver la película de Harold & Kumar II en el hotel, y que le había gustado. Luego me firmó un libro con la fecha correcta. Cuando mi tío le pidió que me firmara un libro más, puso una fecha diferente, y me encantó que lo hiciera, porque ya era demasiado y él lo sabía. La petición de mi tío era ya mucho pedir. No sé si Aira esté en guerra con la realidad, lo que sí noté en él fue a un hombre deprimido e incomprendido. Un ser que ya no es capaz de conversar ni hacer lazos humanos. Me parece que a Aira ya no le queda otro camino para seguir viviendo sino la "narrativa hacia adelante". Para mí, esto es una alegoría autobiográfica que intenta responder el único problema serio en la filosofía: el suicidio. Aira no puede estar comprometido con la realidad porque, en mi opinión, la aborrece.

No comments: