Thursday, March 5, 2009

Title

"Coração independente,
coração que não comando:
vives perdido entre a gente,
teimosamente sangrando,
coração independente."

Debido a una serie de interrupciones que surgieron esperadamente y las cuales creí inofensivas, he perdido el camino que venía siguiendo mi pensamiento antes de sentarme a escribir, es por eso que ahora tendré que darle un rodeo hiperbólico al asunto para llegar a él, de la misma manera en que se han conquistado ciudades de acuerdo a relatos bíblicos, entre otros libros de importacia colectiva. Ahora bien, de pronto he recordado lo que andaba queriendo yo decir, y que por el mismo método antedicho narraré.
Sucede que me entraron unas ganas terribles de ir al baño; pero yo traía un cigarro en la boca y no sabía dónde estaba el encendedor. Como tenía yo tres deseos al mismo tiempo: encontrar un encendedor, ir al baño y finalmente encender el cigarro... opté por satisfacerlos en el orden antedicho. Mientras me hallaba cómodamente sentado y deshaciéndome de las flores del mal encendí el cigarro y entendí súbitamente por qué disfruto fumar. Sucede que el humo tiene una textura erótica, no quiero porque me parece vulgar pensar en las ideas de Freud en las que se dice que el cigarro simboliza un falo y demás tonterías asociativas carentes de valor. La razón por la cual posee una textura erótica, pensé, es su aspereza que bordea la incomodidad, contiene según comprendo las intermitencias de la penetración y excitación sumadas a los pensamientos extraños que aparecen de la nada y desvían el vigor del acto sexual hacia lugares desconocidos; entonces la textura del humo regresa y obliga el olvido porque bordea la incomodidad; sin embargo es un acto absurdamente irracional disfrutar de este placer -lo cual recuerda las ideas de que el sexo es una trampa que nos tiende la naturaleza para no extinguirnos del desquiciado de Nietzsche, que dicho sea de paso me parece adecuado adjetivar: demente-. 
Lo peor de todo el asunto ocurrió casi al final, cuando yo había ya terminado y recordé una cosa muy peculiar que vi en la televisión y que me puso en un estado de alerta excesiva, sentí de pronto que me iba a quemar el culo porque se me ocurrió así por que sí tirar el cigarro encendido en el agua y de pronto el gas y todo aquello se confundió en mi mente y quise levantarme mas no pude y tuve que esperar a que el tiempo confirmara que nada sucedería. Me levante todavía incómodo y queriendo contarle a alguien lo que me había sucedido por la grave angustia que me provocó. Recomendable parece dejar de ver la televisión -pensaba yo mientras la textura del papel- o buscar otro tipo de asociaciones mientras se va al baño, o quizá no fumar mientras se está allí o ignorarlo todo y simplente ver qué pasa porque así somos. 

2 comments:

Anonymous said...

Así somos.

O. said...

¿Me podrían hacer el favor de decir quién escribe?